[Cmi-sucre] Elecciones: el terreno de los de siempre
zule
zule en indymedia.org
Mar Ago 30 18:58:25 PDT 2005
Elecciones: el terreno de los de siempre
((i)) La Paz (30/08/2005 09:07)
http://bolivia.indymedia.org/es/2005/08/21698.shtml
Después de mayo-junio, el escenario político es totalmente favorable
para la derecha, el anticipo de las elecciones benefició como siempre, a los
poderosos. En las elecciones ni el MAS y menos la derecha cambiarán
nada, esta desesperanza es lo que sienten las personas que componen los
movimientos sociales. Luego de las elecciones, ningún gobierno garantiza
un avance en las demandas y proyectos sociales, por lo que se puede prever
que luego de un tiempo de posesionado el nuevo gobierno sea cual fuere, se
retomarán las movilizaciones. La derecha tratará de legitimar un gobierno
que sólo podrá realizarlo con la represión, mientras que el imperio
continúa preparando la intervención.
El MAS que está logrando aglutinar a algunos sectores y proponer
candidaturas de personas honestas, todavía no ha ofrecido un fundamento
político y no se ha respondido a cuestiones esenciales sobre el Estado,
los partidos políticos, el poder y los recursos naturales, pues el
apoyo que pueda conseguir a través del voto, no genera ninguna garantía de
cambio.
Con las elecciones, la nacionalización de los hidrocarburos y la
asamblea constituyente tienen pocas posibilidades de ser atendidas,
mientras que el pueblo, a pesar de que será enrrollado en las elecciones,
continúa
avanzando en su propio camino en el tema del poder y la reapropiación
efectiva de los recursos naturales.
Marcha 3
Las elecciones son el reconocimiento del poder a su sistema
Es fácil plantear una idea negativa y pesimista sobre las elecciones
porque toda la gente sencilla y trabajadora que no ingresará al circo
lo vive así, o simplemente, presentir una función cómica del circo en la
que es fácil adelantarse en la trama. Pero esta situación puede ser vista
como un producto directo de un proceso de cambio y movilización planteada
por los movimientos sociales, y precisamente por eso, es importante
discutir el tema con algo más de detenimiento.
Luego de un sitio de tres semanas de los movimientos a la ciudad de La
Paz, asumía el gobierno Rodríguez Veltzé en la Plaza Murillo, mientras
que en la Plaza San Francisco se realizaba el ampliado y velorio simbólico
de los cooperativistas y las marchas de los que quedaban de las 20
provincias del Departamento de La Paz. Parlamentarios, empresarios y otros
grupos de poder, se quedaron conformes por el retorno de “la paz”,
mientras que las organizaciones y movimientos sociales planteaban un
cuarto intermedio en las movilizaciones hasta la próxima vez en la que no
habrá pausa hasta “tomar el poder y nacionalizar los hidrocarburos”.
Tras muchas vueltas inmersas en los mezquinos intereses de los
parlamentarios y del ejecutivo, se decidió adelantar las elecciones
para diciembre de este año. Inmediatamente las fuerzas políticas de derecha
empezaron a tejer sus alianzas y programar sus inversiones, por ejemplo
Doria Medina indicó que tiene una fortuna de 10 millones de dólares y
que invertirá 2 para su campaña, más allá de lo obvio de la falsedad del
monto de su declaración, nos llama a preguntarnos ¿invertir dinero en una
campaña? ¿recuperarlo cuando sea presidente? ¿gastará ese monto por
patriota?. Otras fuerzas políticas que hace tiempo ya mostraron su
complacencia con su participación dentro del Estado, también iniciaron
los preparativos para la fiesta electoral.
Las personas que habían derrocado al gobierno con movilizaciones, el
asedio a La Paz, el paro cívico en El Alto y el cerco al legislativo en
Sucre, que habían desplegado mucho esfuerzo y organización en la
movilización, se quedaron con sabor a poco retornando con resignación a
su rincón empolvado de olvido y sobrevivencia cotidiana.
Las elecciones no fueron una salida pactada
No es que en mayo-junio hubo un empate catastrófico en el que las
fuerzas sociales no pudieron imponer su propuesta y las élites tuvieron que
recurrir a un cambio político por la presión, esta mirada nos lleva a
meter al mismo saco las papas buenas y las agusanadas. La lucha de las
organizaciones y movimientos sociales y la defensa del poder por las
élites, poseen dos lógicas totalmente distintas e incluso opuestas, que
se enfrentan en un espacio público común, un espacio controlado, vigilado,
construido, panoptizado por los poderosos, que se pone en cuestión
cuando las movilizaciones cambian el orden de su funcionamiento, pero que
vuelve a la misma situación de control en los momentos de “paz”. Pero es
peor aún la situación si nos ponemos a pensar que ingresó un gobierno muy
vinculado a Goni, que pretende desplazar la lucha hacia una batalla
electoral en la que la cancha es de los poderosos, no sólo son locales,
sino dueños de la cancha, la pelota, los árbitros y de las mismas reglas.
Eso no significa que los movimientos sociales hayan sido derrotados,
sólo significa que para medir avances o retrocesos en la lucha, no se debe
partir con la mirada puesta en los espacios de los poderosos, sino de
los cambios subjetivos y la acumulación de fuerzas en los movimientos
sociales. Es evidente que los movimientos no pudieron imponer la
nacionalización, porque como se cuestionaron, la lucha enfrenta
obstáculos muy difíciles y falta explicitar una estrategia política
revolucionaria y la adecuación de las organizaciones a esta estrategia.
Por eso se trazaron como tarea, sortear esta dificultad para las próximas
movilizaciones, y de forma subterránea, es lo que está pasando en barrios
y comunidades con mayor o menor intensidad.
Por este motivo, las elecciones responden a la lógica de los poderosos,
donde las demandas de los que se movilizaron no tienen importancia,
donde su participación se reduce al voto delegativo, donde el Estado utiliza
su instrumento “democrático” para continuar con el asedio a los pobres
para beneficiarse y beneficiar a las transnacionales.
A pesar de que los objetivos en los movimientos se van consolidando y
construyendo desde abajo, es obvio que las elecciones se llevarán a
cabo y que una gran proporción de las personas que se movilizaron
participarán, porque vivimos dentro de una realidad diseñada de esa forma,
pero muchas de las personas no abrigan ninguna esperanza de cambio con el
circo electoral. Las elecciones al igual que la explotación, funciona
siempre por los “conductos regulares”, mientras que la lucha de los
movimientos es mostrada como ilegal... la quieren hacer ver como
terrorismo.
Ya dentro del campo electoral, entre las fuerzas electorales que se
presentarán la de Tuto, Doria y el MAS, son las que más posibilidades
de ganar tienen. Si gana la derecha (Tuto y Doria) será un gobierno sin
legitimidad que tratará de emplear la fuerza para gobernar y mantener
los privilegios de los ricos y las transnacinoales. Si gana el MAS, tendrá
que mantener una unidad que poco tiene de perspectiva política, tendrá una
férrea oposición interna e internacional, y tendrá que sortear la
corrupción que es un mal endémico en las instituciones públicas. En
cualquier caso, las movilizaciones volverán a exigir al gobierno la
nacionalización de los hidrocarburos, lo que posiblemente llevará a las
fuerzas reaccionaras a una confrontación con el pueblo, seguramente muy
vinculada a las intenciones de intervención internacional que, cada vez
más, el imperio la va elaborando.
Qué se quiere saber para pensar en alternativas
Debido a esta situación política, existe la posición de muchos grupos
de que todos acaban participando en las elecciones, y además mal que bien,
resultó de las movilizaciones y por eso se debe trazar una táctica
adecuada para participar en ella de la mejor forma posible. Esto
implicaría consolidar el avance de los movimientos y utilizar espacios
estatales para impulsar la lucha de los movimientos. Según este
análisis, los peligros de no hacerlo serían: que la derecha avance en la
recuperación de sus espacios de poder, que se reprima a los movimientos, o
que nos invadan los interventores imperiales.
Con este análisis, se constituye cierta unidad en torno al MAS, Alvaro
García Linera asumió la candidatura a la vicepresidencia, tiene la
confianza de ciertos movimientos sociales y seguro que recogerá una
proporción del voto de la clase media. Esta unidad y la incorporación
de personas honestas a la candidatura del MAS abrió cierta expectativa en
algunos sectores. Pero debemos dejar planteadas algunas preguntas en
torno a los mismos fundamentos que se utilizan para apoyar la candidatura
¿podrá el MAS consolidar la lucha de los movimientos sociales al interior de
este Estado? ¿asumiendo el gobierno, podrá impedir que la derecha no avance,
reprima o apoye una intervención? ¿será que el MAS ha trabajado en el
sentido de los objetivos de los movimientos sociales desde sus curules,
o por lo menos desde las movilizaciones? ¿será que algunas personas sean
capaces de realizar cambios en la lógica y la conducta de los partidos
políticos y cambien las reglas dentro del Estado? ¿el poder es un
asunto de personas o de proyecto político?
Más allá del apoyo o no a esta candidatura, son estos temas los que
debemos discutir, pues no es suficiente la confianza de la gente en
algunos candidatos, no es suficiente el voto ya que nos deberíamos
estar preguntando por qué no hay una participación orgánica de los
movimientos en las elecciones, o en la creación de mecanismos efectivos
por parte de los movimientos para controlar a los candidatos en los que
depositarán su confianza. Si no se enfoca una candidatura con estas
preguntas mínimamente respondidas, hay más posibilidades de que fracase.
¿Qué pasará con la nacionalización, la constituyente?
El MAS ya expresó su posición ambigua sobre el tema de la nacionalización,
sólo plantea incrementar la participación del Estado en las ganancias de
las transnacionales. Alvaro García planteó la necesidad de nacionalizar y
seguro que será un debate fuerte al interior del MAS, pero tendrá que no
ser manejado como discurso electoral, sino como objetivo político. Si sale
la derecha, es obvio que protegerán la inversión privada externa.
Hastaaquí, todavía no se sabe ¿quién nacionalizará y cómo participará la
gente?
En el caso de la constituyente nos preguntamos, luego de las elecciones
¿se volverá a realizar seis meses después otra “fiesta democrática”
para refundar el país, en el caso de que la misma persiga este objetivo?
Esto es algo muy difícil de entender pero más difícil de creer.
El poder y la reapropiación efectiva de los recursos naturales
Si bien la fuerza de los movimientos sociales ha conseguido cambiar el
tablero político en los últimos años, el MAS tuvo alguna participación
en cerrar algunos espacios de poder al interior del Estado a pesar de
haberse alejado políticamente de los movimientos sociales y sus demandas y
de haberse incorporado a la lógica estatal liberal partidaria. Esto nos
lleva a decir que hay diferencia entre los partidos de Tuto y de Doria con
el MAS y que muchas personas votarán por este partido, pero coincidiendo
con muchas de ellas, eso no es lo importante, lo importante es la
organización y el avance de la lucha social de los movimientos. Entonces,
más que nunca hay que pensar en el significado de embarcarse en unas
elecciones, que a nuestra manera de ver no cambiarán las cosas, sin
desplegar unas energías que podrían ser utilizadas en las tareas
importantes y sin crear ilusiones de cambio a partir de las elecciones en
muchos sectores que depositarán su esperanza en ciertas candidaturas.
Más allá de la respuesta de los candidatos a todas las cuestionantes
planteadas aquí, en barrios y comunidades el proceso de organización y
definición de estrategias políticas de los movimientos continúa en
medio de una confusión y embriaguez producida por las elecciones. Si hay
alguna “agenda” como se ha llegado a denominar a los proyectos sociales
planteados, esa es la cuestión del poder y de la efectiva reapropiación
de los recursos naturales, que sigue avanzando por su propio camino.
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