[Cmi-sucre] ARGENTINA: 30 AÑOS DEL GOLPE MILITAR / EL REGRESO DEL TERROR
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Lun Mar 27 20:17:21 PST 2006
30 AÑOS DEL GOLPE MILITAR / EL REGRESO DEL TERROR
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Grave ataque a la Abuela Sonia Torres
Anteanoche, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo Córdoba fue golpeada
por tres sujetos en la casa de su hija, en barrio San José. Sufrió un
simulacro de fusilamiento. Los atacantes no robaron objetos de valor de la
vivienda. Los hechos se producen a diez días del aniversario número 30 del
golpe de Estado del ’76.
BETTINA MARENGO - bmarengo en lmcordoba.com.ar
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba, Sonia Torres, fue
brutalmente agredida anteanoche por tres sujetos que irrumpieron en la
vivienda de su hija, en un hecho que los organismos de Derechos Humanos
calificaron de “intimidatorio” y relacionaron con el 30º aniversario del
golpe de Estado que se produjo el 24 de marzo de 1976.
Además de sufrir profundos cortes en la cabeza y en la nuca, la dirigente
fue víctima de un simulacro de fusilamiento, ya que uno de los atacantes
percutió el arma sobre su cabeza, sin que salieran los disparos. El hecho
fue denunciado ayer por la mañana ante la Fiscalía federal de turno, pero
la entidad Abuelas espera que esta denuncia se sume a otras por amenazas
que se sustancian en la fiscalía a cargo de Graciela López de Filoñuk.
El asalto se produjo a diez días de que se cumplan tres décadas del inicio
de la dictadura, cuando en todo el país se preparan actos de repudio al
terrorismo de Estado y en los Tribunales Federales comienzan a moverse las
causas contra militares que violaron los derechos humanos, tras la
derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
Torres es una reconocida representante de los organismos de derechos
humanos de la provincia y una de las pocas integrantes de Abuelas que
queda con vida en Córdoba.
Su hija Silvina Parodi fue secuestrada embarazada durante la dictadura.
Igual que su pareja, era estudiante de la Escuela universitaria Manuel
Belgrano y ambos permanecen desaparecidos. Desde entonces, Sonia busca al
nieto que habría nacido en cautiverio y reclama juicio y castigo a los
culpables.
Anoche, la golpeada Abuela afirmó: “La agresión tiene características que
llaman la atención” y destacó que los intrusos “no robaron nada ni
golpearon a nadie más que a mí, pese a que estaban mi hija, mis nietos y
la novia de mi nieto”.
Aunque en la vivienda había objetos de valor, los agresores sólo se
llevaron un bolso de Luciana, la novia del nieto, que contenía un celular,
tarjetas, cuatro pesos y un dólar, y que posteriormente fue hallado por la
Policía en el barrio Los Carolinos. El sugestivo detalle es que en su
interior habían dejado una pistola Bersa. “Esperamos una pronta respuesta
porque esto fue planificado”, señaló la abogada de Abuelas, María Teresa
Sánchez.
La titular de Abuelas había sido amenazada en numerosas oportunidades
desde que inició una querella por apropiación de menores y restitución de
la identidad, en 1998. A raíz de este acoso se le había asignado una
custodia policial permanente, pero en diciembre de 2005 la Policía
solicitó el retiro de la consigna, que ahora fue ofrecida nuevamente por
el gobierno (ver aparte). Más allá de los antecedentes, el del lunes es
uno de los más fuertes ataques contra representantes de los organismos de
derechos humanos de todo el país, y ciertamente, el peor que se ha
producido en Córdoba durante la democracia.
Mientras esto sucedía en esta ciudad, por la tarde, la filial Mar del
Plata de Abuelas denunció haber recibido amenazas tanto el local de la
organización como en las viviendas particulares de sus integrantes, que
fueron autoadjudicadas por un “Comando 24 de Marzo”. También se
denunciaron pintadas reivindicatorias de la represión ilegal en Rosario.
“Lo único que quiero es que se haga Justicia, que los represores estén
donde deben estar y nos dejen vivir en paz”, remarcó la mujer, y admitió
que los ex represores están «nerviosos» porque finalmente podría
alcanzarlos la Justicia.
Por su parte, Sánchez dijo que los atacantes “pasaron al acto”, y que el
episodio es “parte de una campaña intimidatoria a organismos de derechos
humanos”. “Esto tiene vinculación con el aniversario del golpe; los
sujetos no eran ladrones comunes y todo habla de que el aparato represor
en Córdoba no ha sido desmantelado”.
Golpes
El ataque se produjo aproximadamente a las 22.30 del lunes 13, cuando la
dirigente, de 77 años, se encontraba en el domicilio de su hija Gisel,
ubicado en la calle Lorenzo Vinter al 8.000, barrio San José, adonde había
acudido luego de participar en encuentros preparatorios de los actos de
repudio al terrorismo de Estado.
Los atacantes aprovecharon el ingreso de la hija en su auto para
sorprenderla y obligarla a entrar a su vivienda, donde apuntaron con armas
a los presentes (Sonia Torres, su hija, sus nietos, la novia de un nieto y
una empleada).
Según relató la dirigente, los agresores tenían entre 25 y 30 años y uno
de ellos era superior en contextura y altura a sus dos cómplices.
Ya en el interior de la casa, “el más corpulento de los tres se dirigió a
ella y, apuntándole con un arma, le ordenó que se levantara” de la mesa
del comedor, donde se había ubicado.
Ante la negativa, el hombre percutió dos veces el revólver en su sien,
para luego arrastrarla hacia el baño, donde fue salvajemente golpeada con
la culata de un arma en el lado superior izquierdo de la cabeza y en la
nuca. Un segundo sujeto también le pegó.
“¡Salgan de acá porque en cinco minutos toda la Policía los va a estar
buscando!”, reprodujo anoche a LA MAÑANA Sonia Torres. “Uno de ellos me
dijo ‘levantate, levantate’ a lo que yo les respondí que no me iba a
levantar”, recordó. Los golpes le significaron varios puntos de sutura y
48 horas de reposo indicados por el servicio de emergencia que llamaron,
cuando los sujetos se retiraron, sin decir una palabra más, por la puerta
que habían dejado cronometradamente abierta.
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