[Cmi-venezuela] La militancia del Silencio....Vamos a Caracas..!!!! Indygenas arrechos!!!

afajeus en riseup.net afajeus en riseup.net
Lun Mar 19 17:47:40 PDT 2007


Hoy parece agudizarse una compleja ceguera. Como aquel virus que se propaga
en la novela de Saramago: todos quieren ver, pocos lo hacen, otros
repentinamente adolecen de una ceguera blanca.    Ceguera blanca que hoy se
convierte para los disidentes del proceso dirigido por las elites
venezolanas en ceguera oscura, o más bien espamódicamente negra. Esa
oscuridad la podemos ver, paradójicamente,  en la admiración por el  oropel
de las consignas, que ahora más que nunca  están  mucho más vacías, como
también ocurre en las  líneas estratégicas del Socialismo del Siglo XXI que
no parecen ir hacia ningún lado, por el partidismo del silencio de la ONU
ante la expansión sionista de Israel, por el ego-ismo enfermizo que cierra
espacio ante quienes pensamos eran amigos y ante el silencio y asombro del
mundo frente al genocidio palestino,  es decir, por una militancia del
silencio y de la penumbra.  MILITANCIA QUE SE CONVIERTE EN INSENSIBILIDAD
ANTE LA MUERTE

Los Intelectuales tradicionales  venezolanos se callan ante los tratados de
libre comercio, disfrazados de integración latinoamericana,  aplauden la
entrega de las reservas energéticas en largos y cómodos plazos a
transnacionales,  asumiendo una posición mucho más “neutral” confundida  o
acomodaticiamente desinformada, para no comprometer su cargo y prestigio.

No existe compromiso de su parte con la fuerza que se mueve desde abajo,
salvo que cuando llegue el inexorable deslave popular,  salgan a explicarlo
todo de nuevo a ver donde se acomodan. Triste silencio este de unos
personajes que nunca supieron hacer revolución y que ahora sabiéndolo,  se
acomodan en las esquinas del poder para susurrar (solo para eso) ideas
fosilizadas y fantasmas que se mueven en su  penumbra inducida. Son
operadores de un pensamiento único, con discurso único y vestir único;
amantes de la homogeneidad acusan en sus bolsillos monedas de una sola cara,
brazos relajados para alcanzar el aplauso mediocre y labios circunspectos
para su silencio fúnebre. Enanos ciegos y de grueso corazón paralítico
argumentan y secundan a los operadores interno del imperialismo.

Aquí en Venezuela y en pleno proceso de “revolución”, por ende, de
contradicción, resistencia y acomodo de viejos sectores de siempre, solo que
ahora visten, hablan y callan bajo otro color,( que por cierto no es el
color de la tierra), cuando la disidencia aparece, cuando la rebeldía se
resiste a ser tratada como infiltrada o como mafia verde, cuando quien habla
lo hace desde la vísceras de la indignación, del hambre de justicia,  cuando
el discurso no se acomoda   a las vacías consignas electoreras, cuando el
pensamiento “salvaje” desnuda el rostro del poder señalando que el traje
invisible del rey, no es traje; cuando se dice y se piensa,  sin miedo a
perder nada o lo poco que se tiene, cuando se detecta la rapidez  con la que
supo y pudo acomodarse la oposición dentro de la revolución, cuando se dice
que ambos sectores terriblemente están coincidiendo en muchos proyectos de
infraestructura, financieros o jurídicos; en fin,  cuando  la libertad de
conciencia  toma rostro de pueblo y calle, cuando eso ocurre, aparecen los
más asombrosos discursos de ecuanimidad, objetividad y estrategia política
que el mismísimo Sun Tzu en el “Arte de la Guerra” envidiaría y hasta
copiaría y argumentaría con sabiduría,   su prudencia esquizofrénica y
camaleónica.

Hoy quienes hablan en nombre del Estado o en todo caso de la “revolución”,
lo hacen, en nombre de un colectivo, que no lo es, o que lo deja de ser,
cuando se escudan en señalamientos cloacales, esgrimiendo culpas o
responsabilidades  ficticias, argumentos forzados por el avance de su miedo,
su terror a la espontaneidad del pueblo, pues su militancia revolucionaria
ha sido y es de pasillo y oficina.  Hoy quienes hablan en nombre del Estado
o de la “revolución” lo hacen en nombre de su “revolución de Lobby”; pero
quienes secundan con su silencio a los que hablan en nombre de  esa
“revolución” terminan siendo aún peores.

La militancia del Silencio tiene su propio bestiario, entre los cuales suele
destacar los Gendarmes de la palabra hueca y los Enanos de Brazos largos y
pensamiento corto. Estos se secundan en las coartadas del aplauso mediocre,
en las migajas de las gotitas de petróleo dejadas bajo los grifos rotos de
la enorme tubería dejó de tener rostro de pueblo, para convertirse en su
apariencia. Son los  mismos tecnócratas de siempre, vestidos y holgados con
los mejores trajes de la simulación funeraria. Asisten  rutinaria y
puntualmente a su propio velorio, como solo lo saben hacer quienes engordan
sus curriculas de certificados instantáneos, y terminan frisando las gordas
y pesadas ojeras de Panda, síntomas de su prematura morinbundéz. Acuden sin
falta, con la mirada del  gélido cálculo de los gerentes o de los corredores
de bolsa,  al silencio de sus mentes y al entierro de sus conciencias y de
su autonomía.

Los enanos, quienes solo conocen el lenguaje de los “chupamedias” no hablan,
solo susurran,  y alcanzan su climax existencial cuando ofendidos por la
ruptura de la costumbre, apresurados torpemente trepan a los oídos de sus
superiores inmediatos, los Gendarmes del Pensamiento árido,  susurran el
crimen y sugieren sentencia a la innovación de los días.

Hoy los Gendarmes de la Desmotivación, saltan al escenario social, con todo
y sus enanos de largos brazos y pensamiento estítico, enarbolando banderas
de tolerancia y ecuanimidad, intentan jugar a la “democracia”, al socialismo
del Siglo XXI con discreta y asombrosa simulación. Sin embargo,  en el fondo
de sus cuerpos fosilizados, sus almas levantan tribunales en su conciencia y
por debajo de sus lenguas, preparan los más aberrantes discursos penales que
cualquier inquisidor en los tribunales en Cartagena de Indias envidiaría con
certeza su astucia y elocuencia para la sentencia.

Hoy, los gendarmes de la palabra hueca y del pensamiento único y
“apropiado”, acuñan nuevos significados a sus sentencias, a su actuar
fascistoide. Así, donde aparece: etnocidio, ellos pintan reacomodo
poblacional; donde marchan: ecologistas y movimientos sociales, ellos dicen:
mafias verdes; donde ven: indígenas organizados; ellos escriben: guerrilla y
paramilitarismo; donde aparece ecosistema, humedales, agua y biodiversidad;
ellos leen: minas, explotación, negocio y materia prima. Donde aparece:
despido, ellos dicen: reducción de personal, consolidación de etapas o
reestructuración funcional de la plataforma y jefatura Neogerencial del
espacio. (¿?)
La semántica para los gendarmes del pensamiento único, es una disciplina
corta, cuyas acepciones carecen de verbo y cuando aparecen, están mutilados
por sus  gerundios demagógicos. Sus sentidos no son mayores a la extensión
de sus espíritus, su léxico se limita al reducto de su conciencia y su color
es el blanco / oscuro del imaginario maniqueísta.

Adolecen de creatividad, de innovación, copian, solo copian
escrupulosamente los juicios y prejuicios de los muertos que les acompañan.
Viven para aceptar los designios preparados en laboratorios de la burocracia
y se alimentan con fármacos preparados y ya digeridos por otros. Su ciega
soberbia los constriñe y asisten cuando hablan, sin mayores problemas,  al
cementerio de los clichés y de los lugares comunes.

Por eso, sus ideas de política, de partido unido o de Socialismo del Siglo
XXI, es y seguirá siendo Acartonada, infértil, abstracta y graciosamente in
– creíble. Su horror, más próximo es la innovación y sus seguidores,
analfabetas de las ideas y de las emociones. Amantes de las emociones
efímeras creen con entusiasmo que la limosna  que con alarde dan, enmascara
su miseria.

Por eso no van construir nada más allá que maquille la parálisis de su
conciencia, pues para ellos la buena política está en repetir con más acento
lo de antes, pero con la pomposidad y la moda de los nombres nuevos.

De allí que sus enemigos menos frecuentes, pero los más irritantes,  sean
soñadores y hacedoras críticas de esperanza en lo pequeño, y simultáneos en
el movimiento de la vida y del amor, cuando lo grande cabe y florece en los
lugares donde crece la palabra junto a la indignación del pueblo indígena y
no indígena.

Por eso, las sentencias de  los Gendarmes del Pensamiento árido, están
emponzoñadas por la desesperanza que se pintan en sus reducidos cargos
burócratas. Su horizonte más lejano es la tabiquería de oficina y sus
enemigos más cercanos son quienes oficiamos un pensamiento distinto, quienes
tenemos nuestra lengua seca de indignación, quienes militamos en la rebeldía
de la conciencia libre, soñadora y liberadora.

Los Gendarmes de la palabra hueca y los enanos de pensamiento corto,
combaten o creen combatir el imperialismo externo, con preguntas y retórica
infértil, pero tiemblan y negocian con el imperialismo interno montando
escenarios de patriotismo y nacionalismo impecable.

Un gendarme de la “revolución” de los píes de barro obedece órdenes, no
piensa, no trabaja en su espíritu la grandeza del espíritu libre. Acepta su
destino de oficina y corbata.

Por ello, en los Gendarmes de la palabra hueca la cosmogonía más amplia que
poseen es la apretada agenda de reuniones y urgencias que no van a ningún
lugar y  que al final del día los sigue dejando vacíos, secos y desolados,
pues obedecen ciegamente la superficie de su miedo a innovar.  El camino que
escogieron es el de la burla y la infamia, la persecución y la ignorancia.

De allí que nosotros, militantes de la rebeldía, de la inconformidad,
sujetos y sujetas de la historia que construimos con fe y hacer,  pensando y
actuando, actuando y escribiendo, dibujando y soñando un país, un espacio,
una comunidad y una escuela distinta, somos, indiscutiblemente,   un
irritante problema,  para estos neo -  gendarmes del pensamiento plano,  de
su revolución de cartón y de sus tribunales de argumentos cortos y justicia
asalariada.


Hoy aunque nos sigan pintando como las victimas y los hijos de Nadie,
Gendarmes de la palabra hueca, queremos decirle que no escarmentamos, ni lo
haremos a pesar del miedo que ustedes irradian entre sus enanos susurrantes
y su militancia de silencio necróptico.

Hoy, al igual que ayer, queremos sugerirles que ya no sigan gastando los
millones del pueblo  para tratar de convencer a la gente con sus propagandas
corruptas de minerías productivas o petroquímicas ecológicas, porque a pesar
de su dinero, sus enanos y sus disfraces, la gente conciente del pueblo los
reconoce. Gendarmes del Pensamiento Plano, también queremos decirle que con
sus sicarios y sus vendedores de la prosperidad de oropel no podrán
construir Nada en Nuestras Tierras. A los  enanos de susurros cortos,
queremos decirles que ya hace un buen rato dejamos de ser tres, que ahora
somos más y que aunque no tengamos como estrategia política andar gritando
para que nos reconozcan como los hijos de alguien, en variada ocasiones lo
hacemos para unir nuestras palabras con la palabra de toda la fuerza del
abajo que se mueve y que tiene como sábana de acción sacudir el continente,
reventar las patas de la infraestructura de su sistema de silencio y de
miedo inmovilizador.


Hoy el Estado venezolano simula celebrar la rebeldía de otros pueblos, para
acusar y silenciar la rebeldía y disidencia interna. Se aplaude con aparente
satisfacción la resistencia de los mapuches, la organización indígena
ecuatoriana, el “desenlace” de la lucha indígena boliviana, se nombra con
admiración la poética zapatista, pero se esconde la desobediencia indígena
venezolana ANTE.

Para que no podamos escucharnos y vernos todos desde la esperanza de nuestra
palabra,  cierran los medios donde aparece nuestra imagen o se filtra con la
cómoda y gruesa tela que dan las instituciones, nuestra palabra. Para que no
aparezcamos en el debate, para que no existamos en la historia que creen
estar haciendo, para que no derrumbemos los temas de la moda política, para
que no nos asomemos en la opinión pública y quebrantemos su acordado
escenario maniqueísta; nos señalan, nos borran las pintas, nos amenazan, nos
persiguen, nos intervienen los teléfonos,  nos califican como operadores de
la CIA, y lo que resulta peor para la vergüenza de todos nosotros colocan la
miseria y pobreza de nuestros propios hermanos como justificativo para que
mientras el enfrentamiento se da entre hermanos y hermanas, ellos puedan
seguir pactando con todos los intereses transnacionales que hoy hacen
mayores colas para entrar y operar en el país.

Sin embargo, a pesar de todo su dinero, a pesar de sus amenazas, aunque
controlen algunos medios, aunque paguen sicarios, aunque quieran comprar la
conciencia, a pesar de que nos enfrenten a nuestros propios hermanos,  no
han podido borrarnos, no han podido silenciarnos, no han podido aplanarnos,
no han podido desaparecernos, no han podido comprarnos con su capital
acumulado sobre la miseria de nuestro pueblo,  su retórica demagógica, su
corrupción y su hacer fascistoide.

Somos la molestia que no tiene precio, la conciencia imborrable, la mancha
en la cara, la pinta vista por todos, el mensaje que toca y llega, los
multiplicados que desnuda su vergüenza, el hambre de justicia, los
militantes de la palabra liberadora, la esperanza rebelde, la acción
directa, el grito vivo de nuestros antepasados, el camino de las
comunidades,  el corazón movilizado, la revolución que camina…!    Hijos de
la tierra, guerreros verdes, la voz de la selva, los no resignados, la
palabra que camina y construye…!!!


POR TODAS NUESTRAS LUCHAS…!!!!

POR EL CAMINO DE LAS COMUNIDADES…!!!!

POR LA DEROGACIÓN DE LAS MINAS DE CARBÓN EN SOCUY - CACHIRÍ….!!!

POR LA DIGNA AUTODEMARCACIÓN INDÍGENA….!!!!

POR UNA VERDADERA REVOLUCIÓN….!!!!

TIERRAS INDIGENAS SANEADAS DE MINAS DE CARBÓN   Y GANADEROS….!!!

VIVA LA ESPERANZA INDÍGENA…!!!!

VIVAN LOS PUEBLOS EN RESISTENCIA…!!!

VAMOS A CARACAS A SEGUIR DERRUMBANDO EL SILENCIO…….!!!!



Con afecto …
Ángel Oroño



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